Historias a patadas

Donde el futbol no es sólo un juego de niños...

Saturday, June 10, 2006

Nataly, los sueños...







Pedro Díaz G. III y última

Casi es hora de comer.

Lista tiene ya la mesa Verónica Murillo, compañera, esposa de Agustín, que junto con Nataly le espera a su regreso de Cuautitlán Izcalli. Atrás ha dejado el futbolista los días en que mamá le acompañaba y, aunque primero nació la bebé, hace tres años decidió contraer nupcias con quien ahora le acompaña.

Dejarlo todo.

Por el futbol.

¿Cómo fue?

Me dio pena dejar a mi mamá doña Arcelia Chalá, pero había que salir. Sabía yo que si me quedaba nada iba a pasar; en cambio, salir presentaba toda una gama de probabilidades, a pesar de que ella insistía en que estudiáramos, mi hermano y yo. Pero no. Llegué apenas al primer año escolar y me retiré de los estudios. Cuando partí, gracias a Dios, las cosas me salieron bien: en el Espoli, equipo de segunda, empecé a ganar dinero y con ello ayudaba a mi mamá. Inclusive cuando estuve en Guayaquil la llevé a vivir conmigo, pasaba por mí, estuvimos tranquilos, luego mi hermano se casó y yo quedé solo con ella.



El arribo

Lesionado llegó Agustín a México. Y así, lesionado, pasó sus días con el equipo que lo trajo: Cruz Azul.

...Me costó mucho adaptarme, no a la altura, no tengo problemas por ello; sí al smog: me dolía mucho la garganta, la verdad es que estaba muy mal los primeros días que estuve acá. Me ahogaba mucho. Pero después ya fui descubriéndome a mí y a la ciudad.

Una de las cosas que más feliz le hace es recordar ese gol, en Maracaná.

Ese gol que marqué es una de las mejores alegrías que he tenido. La verdad no me lo imaginaba y creo que fue algo importante que conseguimos nosotros, además de que el equipo había hecho las cosas bien. Conseguir algo así me ha dejado bastante satisfecho. Ese es uno de los logros, aparte del que tuve con Barcelona, al llegar a la final de la Copa Libertadores, y de los torneos que conseguí con Nacional y Barcelona; a nivel internacional este ha sido el momento más importante de mi carrera.



Yo no decido: Tena

Gracias a este hombre Agustín Delgado está en México: bajo el intenso sol Luis Fernando Tena concluye otro día de entrenamiento con el Cruz Azul, en el estadio de la Ciudad de los Deportes. Fue de él, la idea de que Agustín viniese a México.

...Lo vi jugar en un encuentro Colo ColoBarcelona de Guayaquil en la Copa Libertadores y pedí a mi directiva que tratara de contratarle. Aquí no rindió porque no tuvo continuidad. No pudo adquirir en tan poco tiempo el nivel requerido.

Hoy Tena ve a la distancia en lo que se ha convertido el espigado jugador ecuatoriano: líder de goleo, hombre importante. No se lamenta, el técnico. ...Hoy es uno de los mejores futbolistas que hay en el torneo, y no sólo por sus goles sino por su movilidad en la cancha. Hace de todo: avanza con el equipo o sólo, trabaja la media cancha, jala la marca.... Es un extraordinario jugador.

Sin embargo, no pudo quedarse en Cruz Azul.

...El equipo estaba bien armado entonces, y él no tuco la continuidad requerida. Además, yo no decido si se queda o no.

¿Imagina a Delgado en su delantera?

Tenemos muy buen plantel y manejamos otro estilo. Pero no tengo duda de que Delgado, en este momento, podría jugar en cualquier equipo del futbol mexicano. Y triunfar, inclusive si hablamos del extranjero...



¿Y ahora?



¿Hacia dónde? pregunta el reportero mientras Agustín se prepara para la despedida. Serio, demasiado quizás para un futbolista, afirma: Bueno, ahora tengo mis metas mejor delineadas. Creo que las cosas se consiguen paso a paso; por ahora mi ilusión es salir campeón con el Necaxa, creo que sería un justo premio al equipo que me dio la oportunidad de estar bien, de demostrar, y que me ha ayudado para no marcharme de México con ciertas frustraciones.

¿Se sintió menospreciado?

No, no. Me sentí mal porque ellos no reconocieron que yo había dejado de jugar tres meses; que estaba con una lesión y que cuando terminó el torneo con Cruz Azul, me tuve que hacer otra operación para que me sacaran la placa. Ellos no reconocieron eso, sino que simplemente me dijeron: no funciona, y ya. Jugué por pedacitos, marqué dos goles. La verdad es que el equipo en esa temporada estaba muy bien; llegábamos al estadio Azul y eran goleadas de tres y cuatro. He trabajado muy duro y eso me tiene muy complacido. Yo sé que, en buenas condiciones, hubiere marcado mínimo un gol para ellos en cada encuentro.



De proteger el marcador

Estalla la carcajada en Agustín cuando de sus amigos de la infancia se acuerda. Sobre todo aquellas tardes después de clases pateando el balón.

¿Siempre delantero?

Sí, siempre, nada más cuando jugábamos allá en el barrio no. Entonces jugaba yo otro estilo: como era el capitán me vestía de ocho, y si íbamos ganando me tiraba de back central para reventar todas las bolas. A cuidar el resultado. pero siempre me gustó jugar como delantero.

Habla también el jugador de su trato con el Necaxa. De los porqués de tanta certeza.

Aquí el trato es bastante bueno. ¿Te digo una cosa?: el grupo acá es un grupo que no fácilmente se encuentra; la gente acá es muy buena: A pesar de que hay buenos jugadores, con todo lo que ellos hacen logran que a cada partido se tenga más fuerza. Es un muy buen grupo. Algo que no se encuentra fácilmente asegura.

Técnicamente, ¿cómo se define?

Bueno a mí me gusta jugar mucho así: salir poco del área, me gusta más estar en el área. Técnicamente no sé definirme. Podría decir que soy de 10 puntos, pero eso la gente de afuera es la que debe decirlo.



Sereno, moreno

Pasa la vida con parsimonia el jugador necaxista, fuera del terreno de juego. Como si su talento se agazapara.

Después de regresar del entrenamiento, o en los tiempos libres, siempre estamos planeando algo con mi esposa y la bebé; salimos al parque, de compras. Por ahí... Va a la escuela ya, porque cuando estaba en Ecuador tenía yo sobrinas y primas que jugaban con ella, sin problemas; pero acá, sola, como que se aburre.

El Valle del Chota, ahí donde se juntan las provincias de Imbabura y Carchi, al norte del Ecuador, es famoso por su música de origen africano, por las bandas de pueblo y la sonrisa de los niños jugando futbol. Pero esa zona es también una de las mayores productoras de tomate del país. Los mejores tomates, grandes y rojos, salen del lugar. Sin embargo, eso tiene un costo muy grande: la utilización de plaguicidas en las plantaciones está causando distorsiones en el ambiente, problemas de salud en los campesinos y empobrecimiento de las tierras.

Al tomate. Al campo, a extraerle los frutos y verduras al planeta, se dedica don Agustín, su padre. De aquello que atrás ha dejado, recuerda Agustín Delgado: Allá, aunque existen muchos deportes, el futbol sigue siendo la fascinación. Es lo que arrebata a los pequeños. Cuando sales de la escuela te dedicas a jugar. Hay basquetbol, y otros, como el beisbol, pero el futbol... el futbol es otra cosa.



En eterno crecimiento

Charla Agustín Delgado de su propia experiencia. México y su balompié.

...Yo pienso que el futbol sufre de muchas cosas pugnas, intereses, trampas en todos lados. No es algo solamente de acá, pero aquí siento que es un futbol en eterno crecimiento. Hay muy buenos jugadores y cada día existe mayor competitividad. En Sudamérica los delanteros nos quedamos arriba esperando que nos suban la bola, y listos. Pero acá no, acá es de más estilo europeo: de correr todo el equipo, de estar bien físicamente; hay que estar muy bien para jugar. Se usa mucho el dribling, el toque... por eso me costó mucho, también, adaptarme, y si a eso le aúnas que no estaba bien... Definitivamente, ahora lo sé, para jugar en México, necesitas estar al 100.

¿Cómo se juega al futbol?

Pienso dice Delgado, el hombre que poco habla que el futbol se juega, dependiendo como lo marque la situación. Hay equipos que te dan a veces la oportunidad de que te puedan mandar un pase a las espaldas y así aprovechar el tranco que tengo para desarrollar mi carrera; pero hay otros que se quedan parados atrás; algunos que juegan rápido, en donde para entrar hay que llegar tocando la bola o buscando los espacios vacíos... Me acoplo a lo que venga.

¿Qué hace tan exitosos a ciertos personajes? Agustín Delgado carga a Nataly, que le mira insistente; tiene hambre. “Unos minutos más, pequeña”, le susurra al oído.

A mí me gusta el futbol, tanto, que no podría pensar en hacer otra cosa. El futbol te da mucho, pero para que te dé te debe gustar. Porque de otra manera no vas a poder jugarlo. Yo tenía algunos amigos cuando estábamos chicos, en ese entonces no jugaban, cuando vieron que otros fuimos profesionales, lo intentaron: no pudieron.

¿Malas influencias, alguna vez?

...A veces sí, pero como te digo, hay que estar muy despierto, porque tú empiezas a jugar y a triunfar y te salen toda clase de amigos; en ocasiones llegué a caminar con ellos, hasta que un día me pregunté “bueno, ¿y yo qué hago aquí?” Cuando estás bien se acercan todos. Si andas mal, no te saluda ni uno. Yo, para cualquier contratiempo, cuento con primos por todos lados. ¿Solitario?

Tímido. No soy mucho de plática. Mi mujer se duerme...

Lo que hace de él un estallido de euforia es el futbol. Los goles. El césped una portería y un balón.

Finaliza Delgado, antes de partir a comer. Feliz, porque su contrato es ya de Necaxa.

...México es el Edén del futbol latino y lo digo porque se juega buen futbol, rápido y técnico; los defensas no son muy duros y el arbitraje cuida mucho que no exista violencia. En las gradas tampoco la hay; es el único país donde he visto que van familias enteras al estadio.

Ecuador ha aportado no sólo goleadores al futbol mexicano sino a uno de los defensas más finos y técnicos del torneo desde hace varios años: Iván Hurtado, que juega con los Tigres de la Universidad de Nuevo León.



Premios a repartir

De un millón de dólares, el gol de Agustín. Con dedicatoria desde el Valle del Chota para el Real Madrid. 4 millones recibió Necaxa. Repartirá el 10 por ciento .

Un empate ante Manchester United, un triunfo sobre South Melbourne y una derrota ante Vasco da Gama, y luego del empate con Real Madrid. 17 mil 391 dólares por jugador, aproximadamente.

Agustín ahora es líder de goleo.

¿Qué lo hace verdaderamente feliz?

Responde Delgado, Nataly en brazos y sonoro, efusivo el beso: ...Regresar a casa y saber que mi hija está sana. Y mirarla, a sus tres años, con una carita feliz en la frente, símbolo de que en la escuela se portó bien. El futbol me hace feliz, también.


Febrero. 2000

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